Alambrar y desalambrar a tiempo

El alambre orienta el crecimiento del bonsái, pero dejarlo demasiado tiempo marca la corteza. Cuándo ponerlo, cómo revisarlo y cuándo retirarlo.

Junípero de tronco largo y delgado formado con alambre

Alambrar es orientar el crecimiento. Desalambrar a tiempo también es parte de formar un bonsái. El alambre no le da forma al árbol de un día para otro: sostiene la rama en su nueva posición mientras la madera crece y se fija ahí.

Elegir el calibre

Como referencia, usa un alambre de aluminio de alrededor de un tercio del grosor de la rama. Si al doblarla la rama regresa a su posición, el alambre es demasiado delgado. Si cuesta enrollarlo sin lastimar la corteza, es demasiado grueso.

Cómo colocarlo

  • Ancla el alambre en el tronco o en una rama vecina antes de empezar.
  • Enróllalo a unos 45 grados, sin apretar: debe tocar la corteza, no hundirse en ella.
  • Trabaja de las ramas gruesas a las finas y dobla poco a poco.

Cuándo retirarlo

Revisa el árbol cada semana, sobre todo en época de lluvia, cuando crece más rápido. En cuanto el alambre empiece a marcar la corteza, es momento de quitarlo. Córtalo en segmentos con un cortaalambres; desenrollarlo a mano suele quebrar las ramas finas.

Si la rama regresa a su posición original, vuelve a alambrarla en un sentido distinto para no marcar el mismo lugar.

¿Quieres practicarlo con guía? En nuestros talleres trabajamos el alambrado paso a paso.